Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; Juan 5:39. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman 1 Corintios 2:9
viernes, 29 de enero de 2016
Ricardo Blázquez ordena un nuevo diácono verbita
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». Este versículo, de Filipenses 4, 13, anunciaba en un cartel que lleva días circulando por los municipios de la zona la ordenación diaconal de Allancastro Silva Vieira, un joven brasileño de 29 años de edad de la congregación Misioneros del Verbo Divino, que ayer vivió su instante más intenso de vida religiosa ante vecinos, feligreses, amigos y familiares, en la parroquia de Santa María, de Cabezón de Pisuerga.
"Has elegido ser servidor. Es una dicha inmensa". "Estás llamado a gastar diariamente tu vida en servicio de los demás". Con estas palabras el cardenal arzobispo de Valladolid Mons. Ricardo Blázquez, animó al nuevo diácono Allacastro Silva en la eucaristía concelebrada en Cabezón de Pisuerga en la que participaron los pueblos que pertenecen a la parroquia de Santa de Santa María.
Y añadió la felicitación "a la orden de misioneros a la que pertenece el nuevo diácono por su trabajo diario en la diócesis". Allancastro brasileño, Alberto Domingos V. angoleño, hicieron sus votos perpetuos en Madrid el 15 de enero, fiesta de San Arnoldo Janssen fundador de los misioneros del Verbo Divino.
Al día siguiente Alberto D. recibió el diaconado. Ambos jóvenes han realizado sus estudios teológicos en la universidad de Comillas. De los 44 nuevos destinos que la Congregación del Verbo Divino ha realizado en estos inicios de 2016, para los recién ordenados diáconos, su destino-misión será España. Cuenta con 6.000 miembros entre sacerdotes y hermanos cuya presencia es una riqueza en los 70 países donde lleva a cabo su tarea misionera.
domingo, 3 de enero de 2016
jueves, 31 de diciembre de 2015
¿Qué es la Militia Sanctae Mariae (Caballeros de Santa María)?
Nuestro fundador, Dom Gérard Lafond, O.S.B., quiso, en 1945, contribuir expresamente a la formación de una nueva Caballería, basada en la tradición pero adaptada a nuestra época:
- reviviendo el espíritu de la Caballería cristiana en lo que tiene de más puro y universal.
- encarnando este espíritu en una institución que fuese para nuestro tiempo lo que fueron, salvadas las diferencias, en la Edad Media las Órdenes Militares.
- consagrándola de modo muy especial a la Santísima Virgen.
Los Caballeros de Santa María conciben su acción como un doble combate, a la vez espiritual y temporal: espiritual por su inspiración y por su fin; temporal por el terreno en que se lleva a cabo. Combate por el hombre, en la ciudad de los hombres, pero con vistas a la ciudad de Dios pues su envite es la salvación del hombre en su totalidad.
¡ADIÓS AL AÑO!
EL TIEMPO PASA- El presente año ha pasado como un soplo, y como el pasarán todos los que nos restan vivir, sean pocos, sean muchos; sean felices, sean desgraciados.
¿ Qué se ha hecho de las penas y de los dolores?¿ qué de las alegrías locas y de los placeres de este año transcurrido?.
Ni las penas, ni las alegrías pasadas pueden ya volver. De ellas sólo queda el mérito de haber sufrido, o gozado con conciencia pura y con alteza de miras, o, al revés, la responsabilidad de haberlo perdido todo por falta de espíritu cristiano.
El tiempo pasa para todos, este año ha pasado para todos, nadie ha podido detener el reloj. ¡ Cómo hubiese deseado el gozador de la vida, el pecador disoluto, que no hubiesen pasado sus horas de placer, sus días y sus noches de miel! Sin embargo, pasaron para no volver.
Ha pasado este año corriendo, volando; pero no ha pasado en vano. Muchos desearían que hubiese pasado sin dejar huellas como el vuelo del pájaro; que lo pasado, como dicen, quedara pisado, más no es así. Todo el pasado queda sujeto al juicio de Dios.
LA MUERTE SE ACERCA- La muerte galopa y se acerca de día en día para cada uno. A muchos, a innumerables, los ha alcanzado en este último año, y los ha alcanzado sorpresivamente. A muchos que hemos conocido sanos y alegres, en pocos minutos, o en pocas horas, o en breves días, los hemos visto desaparecer.
Ni la edad, ni el bienestar, ni la dignidad, ni la ciencia, ni el vicio, ni la virtud respeta la muerte inexorable. Todos tenemos nuestro día señalado, como lo tuvieron los que nos han precedido este mismo año y los años anteriores. Desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, y de muchos de ellos no queda ni el recuerdo.
¡ Tanto afán por vivir, para vivir tan poco y tan tristemente!. ¡ Tanto cuidar del cuerpo y del vestido y del negocio y de la honra, para perderlo todo tan presto y tan sin remedio! ¡Tanto alardear de las riquezas, de la hermosura, de las simpatías, de la influencia, para quedar de súbito reducido a un cajón de podredumbre!
LA ETERNIDAD NOS ESPERA– Nada seria que el tiempo pasase y que la muerte se acercara, si con ello todo se acabara. Más no es así. Al morir el hombre no muere del todo: perece la materia, pero el espíritu perdura. El cuerpo vuelve al polvo del sepulcro, de donde brotó; pero el alma retorna a Dios, que la creó.
Todo lo de aquí es pasajero, todo fenece; solo el alma sobrevive en este general cataclismo. Por eso el hombre, aunque muere, no muere para siempre, sólo cambia de vida: de la vida temporal pasa a la eterna, del tiempo a la eternidad.
¡La eternidad! ¡ Qué realidad terrible! Muchos la niegan, porque les convendría que no existiese; así sus vicios, no tendrían ninguna sanción ultra terrena. Otros muchos, los más, no piensan en ella, porque no la comprenden. Más ni por negarla, ni por desconocerla, la eternidad deja de existir y de esperarnos.
Nada fuera que la eternidad existiese, si esta fuese. Pero no es así. Hay dos eternidades para todos bienaventurada y feliz. Pero no es así. Hay dos eternidades: la eternidad del cielo, para premio, y la eternidad del infierno, para castigo. Hay, pues, un premio eterno y un castigo eterno. Así lo ha dispuesto dios, y nada ni nadie podrán hacer que no sea así.
Si, pues, te espera una eternidad feliz, ¡oh cristiano!, después de los sufrimientos de esta breve vida, ¿ Por qué no los soportas con resignación y con una santa esperanza? Y si a tí también te espera la eternidad, pero una eternidad desgraciada, ¡ oh pecador y gozador de la vida!, ¿ porqué prefieres un placer sucio y fugaz, a una eterna dicha?
Para meditar aún más:
I. ¿Podría decir con verdad como San Pablo: He combatido con valor, he concluido la carrera, he guardado la fe? Hete aquí al término del año; repasa en tu espíritu todo el bien y todo el mal que has hecho durante este año, y mira si tus buenas acciones son más numerosas que las malas. ¿Cuántos días transcurrieron sin que hicieras nada para Dios? Sin embargo, este año te fue dado únicamente para servirlo, para hacer penitencia de tus pecados y merecer el cielo mediante la práctica de las buenas obras.
II. ¿Dónde están ahora los placeres y los honores de que gozaste durante este año? ¡Todo ha pasado, y no te queda sino el triste recuerdo de haber ofendido a Dios por bienes pasajeros y falaces! ¿No es verdad que, al contrario, experimentas una gran alegría por el bien que hiciste tratando de agradar a Dios? Ya no experimentas el esfuerzo que tus buenas obras te costaron y tienes la esperanza de ser recompensado por ellas. Tu vida pasará como este año, tus placeres pasarán tanto como tus trabajos, y el único consuelo que te quedará será haber servido al Señor. ¿Quién me devolverá este día, este año que perdí en la vanidad? (San Euquerio).
III. Acaso pasaste parte de este año en pecado mortal. Si durante esa época hubieras muerto, ¿dónde estarías ahora? Dios te ha dado tiempo para hacer penitencia; aprovéchalo mejor en lo porvenir ¡acaso no tengas más que este año de vida! Prepárate, pues, a morir, haz una buena confesión, y si quieres pasar santamente todos los días del año que va a comenzar piensa todos los días en la muerte y en la eternidad. Dios te ha ocultado tu último día, para que te prepares a él todos los días de tu vida (San Agustín).
Aprovechemos el Tiempo…Santo Año 2016 para todos nuestros lectores
domingo, 29 de noviembre de 2015
El Papa nombra a un ingeniero mecánico de origen peruano como nuevo Obispo en Canadá
El Papa Francisco ha nombrado como nuevo Obispo de la diócesis canadiense de Whitehorse al sacerdote de origen peruano P. Héctor Vila, hasta ahora Rector del Seminario Redemptoris Materde Toronto.
En 1987 entró en el Camino Neocatecumenal (un movimiento eclesial aprobado por la Santa Sede en 2008) y un año después inició los estudios de Filosofía y Teología en la Universidad de Toronto. Estos estudios los completó de 1989 a 1995 en el Seminario Redemptoris Mater de Roma.
Fue ordenado sacerdote el 14 de mayo de 1995 por San Juan Pablo II. Desde entonces desarrolló diferentes encargos.
Entre ellos el ministerio pastoral en las parroquias romanas de San Ireneo y de San Patricio (1995-1998); Administrador de la parroquia San Norberto de Toronto en 1999 y desde el 2000 Rector del Seminario Redemptoris Mater de Toronto.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Las Bacterias
Las bacterias son un filo de microbios
unicelulares procariónticos del reino de las móneras. El algunos medios
científicos se prefiere la denominación de bacterio en vez de bacteria.

Los indicios
de la existencias de las bacteria se remontan al Arcaico primitivo, son piedras
con una edad de 3.500 millones de años, pero no dejaron tras de sí fósil alguno
identificable.
Las bacterias
se caracterizan por no tener núcleo patente, ni clorofila típica, aunque pueden
poseer otros pigmentos similares como bacterioclorina, bacterioclorofila y
bacteriopurpurina, y sin pseudópodos. La bacterioclorina es un pigmento verde
fotosintetizante que, según ciertos autores, acompaña a la bacteriopurpurina y
a la bacterioclorifila en las algas purpúreas. La bacterioclorofila es otro
pigmento fotosintetizante que, junto con la bacteriopururina, poseen las
bacterias purpúreas. La bacteriopurpurina es un pigmento rojo que enmarca a la
bacterioclorifila en las bacterias purpúreas, y que colabora con ella en la
síntesis de los glúcidos, a partir del bióxido de carbono atmosférico. Esta
síntesis se diferencia de la clorofílica en que utiliza el ácido sulfuhídrico
como donador de hidrógeno.
Aunque la
organización de las bacterias es de tipo celular, el microscopio electrónico ha
puesto al descubierto numerosas características propias de la célula
bacteriana. También pueden ser observadas con el microscopio óptico.
Una célula
bacteriana se compone de una pared celular, membrana, citoplasma y ácido nucleico.
La pared bacteriana aísla y protege perfectamente a la bacteria. Incluso
algunas bacterias tienen una cápsula externa que las protege de los
antibióticos y de los anticuerpos. La membrana bacteriana es esencialmente
idéntica a la de las células eucariónticas, aunque posee unos entrantes en el
citoplasma. En el citoplasma bacteriano las únicas estructuras existentes son
los ribosomas y algunas vesículas llenas de gas. El ácido nucleico está formado
por una sola cadena de ADN, que se suele llamar cromosoma bacteriano y es de
forma circular, que se diferencia del cromosoma eucariótico en que es más
pequeño y no se asocia tan íntimamente con las proteínas. Ambos se parecen en
que se componen de ADN. Éste se halla condensado en una región de la bacteria
llamada nucleoide o falso núcleo.

Sus
dimensiones son muy reducidas: tan sólo de algunas micras o fracción de micra.
Se pensaba, no hace aún muchos años, que fuesen el límite inferior en la escala
de ser vivientes; pero los modernos microscopios permiten observar otros seres
mucho más diminutos, tales las rickettsias y los virus.
Unas bacterias
son inmóviles, otras poseen minúsculos flagelos, cuyo número y distribución
varía notablemente, que les permiten desplazarse.
Su capacidad
reproductora es enorme, pues algunas se dividen cada 20 minutos si las
condiciones les son favorables, por lo que una sola bacterias puede producir
ingentes cantidades de descendientes en muy pocas horas. Se creyó durante mucho
tiempo que sólo se reproducción asexualmente, pero hoy se conocen abundantes
ejemplos se conjugación entre ellas, semejante a la de la reproducción sexual,
al poder intercambiarse trozos de ADN, con lo que las bacterias resultantes
tienen un material genético algo distinto. Se reproducen por bipartición
simple, es decir, se parten en dos dividiendo equitativamente todo su
contenido, incluido el ADN.
Las bacterias
han colonizado todos los medios terrestres y acuáticos: el mar, los ríos, los
lagos, el suelo, el subsuelo, el aire, el hielo de los glaciares y el interior
de los organismos, tanto vivos como muertos. Algunas dan lugar a esporas
capaces de resistir las condiciones más adversas y que, al retorno de las
circunstancias favorables, readquieren vida activa, pues se ha conseguido hacer
revivir algunas, halladas en minas o a gran profundidad en la tierra, después
de miles y miles de años de vida latente. Asimismo se han encontrado en el
interior de meteoritos, lo que prueba su existencia en otros astros, y como
también las hay en el espacio, se procura la esterilización de los vehículos
espaciales, ante el riesgo que supondría la siembra de gérmenes en medios no
preparados para contrarrestar su acción.
Las bacterias
generan electricidad en forma continua, aunque débil, y se trabaja en la
obtención de pilas biológicas rentables, dirección en la que se han obtenido
conquistas muy dignas de tenerse en cuenta. Muchas de sus especies viven en las
aguas, dulces o marinas, abundantes en substancias orgánicas, en el suelo y en
materias orgánicas en putrefacción; otras son parásitas, más o menos patógenas.
Con arreglo a
su forma, se clasifican del modo siguiente:
·
Cocos, o bacterias redondeadas, que pueden
presentarse aisladas como los micrococos, en parejas como en los diplococos, y
en cadena arrosariada o arracimada como los estreptococos y estafilococos,
respectivamente.
·
Bacilos, bacterias alargadas, rectas o
curvas, con o sin flagelos.
·
Espirilos, bacterias curvadas o retorcidas
helicoidalmente, con un arrollamiento incompleto como en los vibriones, o
completo como en las espiroquetas.
·
Bacterias relativamente grandes y formadas
por filamentos tabicados, que reciben el nombre genérica de Leptothrix.
Desde el punto de vista biológico, se dividen
así:
·
Bacterias autótrofas, capaces de sintetizar
las substancias orgánicas a partir de las minerales; las hay que son
fotosintetizantes, es decir, que utilizan la energía de las radiaciones
luminosas gracias a ciertos pigmentos que poseen, bacterioclorofila
principalmente; otras son quimiosintetizantes, y obtienen la energía necesaria
a partir de reacciones químicas de oxidación, como las bacterias nutrificantes
del suelo y las sulfobacterias de las aguas sulfurosas.
·
Bacterias heterótrofas, de las cuales unas
utilizan los compuestos orgánicos elaborados por otros seres vivos a los que
parasitan; las bacterias patógenas o parásitas, productoras de enfermedades en
el hombre y en los animales; otras viven en substancias orgánicas,
descomponiéndolas aprovechando la materia orgánica muerta para la alimentación,
las bacterias de la putrefacción o o saprófitas; provocando fermentaciones,
acética, butírica, láctica, etc., las bacterias zimógenas; y por último, las
bacterias simbióticas, que viven en plan o ayuda mutua con organismos vegetales
o animales, como las bacteriorrizas de las leguminosas. Éstas son la mayor
parte de las bacterias.
Haciendo referencia a su respiración, se
dividen así:
·
Bacterias aerobias: Utilizan oxígeno para
realizar la respiración.
·
Bacterias anaerobias: Para respirar
sustituyen el oxígeno por otras sustancias.
Las bacterias se dividen en cinco
clases: eubacteriales,
clamidobacteriales, actinomicetales, mixobacteriales y espiroquetales.
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